viernes, 24 de octubre de 2008

DERECHOS DE LA SEXUALIDAD
Para asegurar el desarrollo de una sexualidad saludable en los seres humanos y las sociedades, los derechos sexuales siguientes deben ser reconocidos, respetados, ejercidos, promovidos y defendidos por todas las sociedades con todos sus medios.
1. Derecho a la libertad sexual: establece la posibilidad de la plena expresión del potencial sexual de los individuos y excluye toda forma de coerción, explotación y abuso sexual en cualquier etapa y situación de la vida.
2. Derecho a la autonomía, a la integridad y a la seguridad sexual del cuerpo: incluye la capacidad de tomar decisiones autónomas sobre la propia vida sexual en un contexto de ética personal y social; están incluidas también la capacidad de control y disfrute de nuestros cuerpos, libres de tortura, mutilación o violencia de cualquier tipo.
3. Derecho a la privacidad sexual: legitima las decisiones y conductas individuales realizadas en el ámbito de la intimidad, siempre y cuando no interfieran con los derechos sexuales de otros.
4. Derecho a la igualdad sexual: se opone a cualquier forma de discriminación relacionada con el sexo, género, preferencia sexual, edad, clase social, grupo étnico, religión o limitación física o mental.
5. Derecho al placer sexual: prerrogativa al disfrute y goce sexual (incluyendo el autoerotismo), fuente de bienestar físico, intelectual y espiritual.
6. Derecho a la expresión sexual emocional: abarca más allá del placer erótico o los actos sexuales y reconoce la facultad a manifestar la sexualidad a través de la expresión emocional y afectiva como el cariño, la ternura y el amor.
7. Derecho a la libre asociación sexual: permite la posibilidad de contraer o no matrimonio, de divorciarse o de establecer cualquier otro tipo de asociación sexual responsable.
8. Derecho a la toma de decisiones reproductivas libres y responsables: comprende el derecho a decidir tener hijos o no, el número y el tiempo a transcurrir entre cada uno, y el acceso pleno a los métodos para regular la fecundidad.
9. Derecho a la información sexual basada en el conocimiento científico: demanda que la información sexual sea generada a través de procesos científicos y éticos, que sea difundida de forma apropiada y que llegue a todas las capas sociales.
10. Derecho a la educación sexual integral: solicita la impartición de la educación sexual durante toda la extensión de la vida, desde el nacimiento hasta la vejez, y exhorta a la participación de todas las instituciones sociales.
11. Derecho a la atención de la salud sexual: conlleva la prevención y el tratamiento de todos los problemas, preocupaciones, enfermedades y trastornos sexuales.
Declaración del XIII Congreso Mundial de Sexología, 1997, Valencia, España. Revisada y aprobada por la Asamblea General de la Asociación Mundial de Sexología (WAS) el 26 de agosto de 1999 en el XV Congreso Mundial de Sexología, Hong Kong, República Popular China.
http://www.tnrelaciones.com/derechos_sexuales/index.html


Por María Consuelo MejíaCatólicas por el Derecho a Decidir A.C. México, D.F.

Hoy es necesario hacer valer los derechos humanos que favorecen la libre opción, la libertad y la igualdad de frente al ejercicio de la sexualidad.
Nuestro trabajo se dirige al «empoderamiento»2 de las mujeres y a la promoción e impulso de los derechos sexuales y reproductivos de mujeres y hombres. Reconocemos como aspectos capitales que facilitan el ejercicio de estos derechos, el poder de tomar decisiones autónomas, fundamentadas e informadas, y los recursos materiales para tener acceso a los servicios, métodos y técnicas que conviertan en realidad ese poder.
Desde nuestra particular perspectiva, trabajamos por mejorar “las condiciones de posibilidad” para el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos al colaborar en el cuestionamiento y abandono de los valores tradicionales y tabúes vinculados a la sexualidad y la reproducción y al mito de la maternidad como destino «natural» de las mujeres, que pregona la jerarquía de la Iglesia Católica. Reclamamos nuestro derecho a existir, a ser en libertad y con autodeterminación en la Iglesia y en la sociedad.
Debemos distinguir los derechos reproductivos de los sexuales, a los cuales pretendemos hacer valer en tanto:
1. Derecho a la felicidad, a los sueños y a las fantasías; a la democracia en las relaciones entre las personas; al placer y a disfrutar el erotismo, a la libertad y a la autonomía en el ejercicio de la sexualidad. 4
2. Derecho a vivir una sexualidad placentera y responsable, buena en sí misma, vehículo fundamental de comunicación y amor entre las personas, que no tenga como fin la procreación.
3. Derecho a la integridad corporal y a la autonomía en el control del cuerpo.
4. Derecho a una sexualidad libre de violencia, discriminación y coerción, en un marco de relaciones de igualdad, respeto y justicia.
5. Derecho al ejercicio libre y autónomo de las orientaciones sexuales.
6. Derecho a una sexualidad exenta de miedos, vergüenzas, culpas, falsas creencias y otros impedimentos que inhiben su expresión libre.
7. Derecho a la salud sexual, a la información y servicios asequibles y seguros, necesarios para garantizar una vida sexual libre de enfermedades y deficiencias.

México, D.F. abril de 1996 (1ª. Versión) Marzo de 2000 (Correcciones)
Investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM y Directora de Católicas por el Derecho a Decidir A.C.
Esta idea fue expresada por Luis de la Barreda Solórzano, Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, en el programa de Radio Red “Intimo”, conducido por Patricia Kelly. (Aguascalientes, 2° Congreso Nacional de Educación Sexual y Sexología, abril 12 de 1996.)

http://www.geocities.com/catolicas/conciencia/sep01/ddssyrr.htm



¡CONOCE TUS DERECHOS SEXUALES!
Alex Bravo
Tienes libertad de ejercer una vida sexual plena, sin violencia y con respeto a tus preferencias e intimidad, y cuentas con la facultad de exigir atención médica e información, siempre que seas responsable. Todos estos son tus derechos, y son reconocidos en todo el mundo.
Parece mentira, pero aún en las últimas décadas del siglo XX era muy difícil hablar de la sexualidad de jóvenes y adolescentes, al grado de que la mayoría de los padres de familia, profesores y adultos en general, negaban su existencia. Vamos, incluso al personal de salud le costaba mucho trabajo hablar del tema y brindar orientación.
Tú y yo sabemos que falta mucho para que se nos dé la educación necesaria, para no ser criticados sólo por expresar nuestro afecto y que no nos tomen a broma cuando pedimos información, pero nuestro panorama es más claro que el de años atrás. Esto ha ocurrido, en buena parte, gracias al esfuerzo de organizaciones civiles y gobiernos, que en busca de medidas adecuadas para prevenir embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual (ITS), han dado forma a los derechos sexuales y reproductivos de los jóvenes.
Tenemos 13 puntos que gozan de reconocimiento internacional y que conforman los derechos sexuales y reproductivos de los jóvenes y adolescentes:
Tienes derecho a decidir sobre tu cuerpo y sobre tu sexualidad. Al respecto, indica la especialista, se debe matizar que esta facultad se te otorga siempre y cuando no te dañes a ti mismo ni a otros. Vivimos en sociedad y debemos respetar a los demás.
Tienes derecho a disfrutar y ejercer plenamente tu vida sexual. Nadie puede presionarte a hacer algo que no quieres; tampoco pueden castigarte, discriminarte por tu preferencia sexual ni inculcarte remordimiento, siempre y cuando no te hagas daño ni afectes a otros. “Si dos persona se dan cachetaditas y golpecitos al tener relaciones, y encuentran placer mutuo en ello, está bien; sin embargo, cuando en una práctica de sadismo hay lesiones o asesinato, o al ser pedófilo se abusa de niños, no se da esta facultad”.
Tienes derecho a manifestar públicamente tus afectos. Al respecto, dice la Dra. Anameli Monroy, “hay cierto límite social, sin importar si somos heterosexuales, homosexuales o bisexuales. Podemos tener manifestaciones públicas, como un beso o un abrazo, pero creo que no se vale estar a media calle en el ‘faje’ o exhibirse en un camellón, porque hay niños y personas que pueden molestarse. Algunas cosas es mejor guardarlas para la intimidad”.
Tienes derecho a compartir tu vida y tu sexualidad con quien quieras. La recomendación de la especialista es que, sin importar que elijas a una persona del mismo o de distinto sexo, escojas bien a tu pareja, por iniciativa propia y no por presiones o chantajes.
Tienes derecho a que respeten tus acciones y tu intimidad. La Dra. Monroy es clara sobre este punto: “Si sabemos de alguien con cierta tendencia o conducta, no tenemos derecho a divulgarlo o publicarlo, ni como amigos ni como profesionales de la salud”.
Tienes derecho a vivir libre de violencia sexual. Esto es muy importante “porque el joven es una persona muy agredida, física y moralmente. Lo acosan, lo hostigan y abusan de él, y esto viene desde los padres, la escuela y la iglesia; de todos lados”.
Tienes derecho a la libertad reproductiva. Esto quiere decir que tienes la libertad de elegir si quieres o no tener hijos, siempre y cuando tu decisión sea conciente y responsable. “No se vale tener un bebé ‘para ver qué se siente’ o ‘para apoyar nuestra identidad’, porque esos niños terminan en la calle pidiendo limosna o son maltratados en casa. Para ser padre debe tenerse una cierta madurez, la cual no llega a los 12 ó 15 años, y cabe recordar que antes de los 18 el cuerpo de la mujer no está del todo preparado para la gestación”.
Tienes derecho a la igualdad de oportunidades y a la equidad. La especialista añade que “todos somos iguales ante la ley, en cuanto a libertades y responsabilidades, pero psicológica y físicamente no. Por eso me gusta que se utilice la palabra equidad, porque toma en cuenta las diferencias entre hombre y mujer”.
Tienes derecho a vivir libre de toda discriminación. Comenta la Dra. Monroy: “Se nos olvida que de cada 10 personas 1 ó 2 son homosexuales, y debemos considerar, sobre todo maestros y padres, que las preferencias no hacen que alguien valga más o menos”.
Tienes derecho a información laica, científica y oportuna sobre tu sexualidad. “Decimos que debe ser oportuna porque muchas veces se orienta a la o el joven hasta que hay un embarazo o se infectó. La información debe ser veraz, pues hemos visto que muchas veces se da más información sobre ITS que sobre prevención, y esto pasa porque se buscaba inducir miedo para no tener relaciones”, asegura la experta.
Tienes derecho a recibir educación sexual formal. Lo ideal es que esta formación inicie desde nivel preescolar, de acuerdo con la capacidad de cada edad, y debe estar libre de prejuicios para promover la dignidad humana y equidad de género. “La intención es que impulse a tomar decisiones de forma libre e informada, en cuanto a métodos de prevención y embarazo”.
Tienes derecho a la salud sexual y reproductiva. Aunque este punto depende de la normatividad de cada estado, en general ningún personal de salud puede negarte los servicios de salud sexual. Principalmente, aclara la especialista, “deben asesorar sobre el uso del condón, pues no es un medicamento y ofrece amplia protección ante infecciones y embarazo, siempre que se use bien”.
Tienes derecho a participar sobre políticas públicas sobre sexualidad. En este sentido, Grupo Cora ha tenido gran relevancia por ser la primera organización en el mundo que puso en práctica, en 1978 (que además fue el año de su fundación), la participación de jóvenes en el diseño, evaluación y aplicación de programas, promoción, carteles y otras medidas de información. “Esto mostró ser muy conveniente porque los jóvenes ‘hablan el mismo idioma’, tienen más confianza y hay más receptividad que cuando hablan con un maestro o sus padres”.

Lo alarmante es que estudios recientes muestran que la edad promedio en que los jóvenes mexicanos tenemos nuestra primera relación sexual es antes de los 17 años, por lo que brindar información a los 18 Lo ideal es que antes de salir de la primaria ya tuviéramos el conocimiento sobre embarazo y métodos anticonceptivos.
Cuando ha habido una buena enseñanza de estos derechos, con los valores adecuados, los jóvenes nos volvemos muy responsables y cuidadosos de nuestro cuerpo y de nuestra sexualidad.
Sobre esto mismo, “se debe tener una gran responsabilidad al trasmitirlos, y mencionar sus aristas y sus excepciones. Cuando se da sólo el mensaje de ‘puedes hacer lo que se te dé la gana’, empezamos con problemas como los frees, relaciones sexuales en las que no hay vínculo amoroso y en donde se corre el riesgo de salir lastimado, de que se presente un embarazo no deseado, un aborto o alguna ITS.
“Además, me preocupa mucho que los muchachos confíen únicamente en la píldora del día siguiente, porque es una buena solución para evitar el embarazo, pero no se puede decir lo mismo del virus de inmunodeficiencia humana, el del herpes y hasta el de la hepatitis, además de que este método de emergencia, cuando se emplea más de dos veces al año, ya no es tan eficiente y puede dañar al organismo”.
Lo más importante es que los jóvenes aprendan a decidir cuándo son responsables de lo que hacen y si tienen a alguien con quien, al momento y después de hacer el amor, se van a sentir bien, para no estar al día siguiente con angustias y desesperación. Si tienen relaciones sólo por presión o chantaje, y además no se cuidaron, es que estamos mal; a estas alturas creo que eso de ‘me embarazó’, o de no usar condón como ‘prueba de amor’ o para ‘amarrar a la pareja’, ya no se vale; estamos en otra época”.
http://www.saludymedicinas.com.mx/nota.asp?id=2358


GENERO
* Es la construcción social que asigna papeles, y responsabilidades específicas a hombres y mujeres, que son influenciados por factores culturales.
* Percepción interior de la persona como hombre o mujer.

http://coesida.oaxaca.gob.mx/sexualidad.php


* El género es una construcción que la sociedad y la cultura imponen a hombres y mujeres por medio de ideas y representaciones que se asignan a cada sexo. Influye en todas las áreas de la vida de los individuos, en la construcción de identidad, en la conformación de valores, actitudes, sentimientos, conductas y en las actividades diferentes para cada sexo.


IGUALDAD DE GÉNERO

Las relaciones igualitarias entre las mujeres y los hombres respecto de las relaciones sexuales y la reproducción, incluyen el pleno respeto a la integridad de la persona, exigen el respeto y el consentimiento recíproco y la voluntad de asumir conjuntamente la responsabilidad de las consecuencias del comportamiento sexual.

Las discriminaciones basadas en el género, la pobreza y el racismo invalidan las posibilidades de «escoger» u optar libremente.

Para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la equidad entre los géneros es un pre requisito del desarrollo y un asunto fundamental de derechos humanos y de justicia social. El PNUD considera que la inversión en la promoción de la equidad de género y el empoderamiento de las mujeres son vitales no sólo para mejorar las condiciones económicas, sociales y políticas de la sociedad en su conjunto sino para lograr una ciudadanía integral y una democracia más sólida.

http://www.undp.org.mx/Genero/index.php



Opinión Del Equipo Sobre Los Derechos Sexuales

La sexualidad es una parte integral de la personalidad de todo ser humano. Su desarrollo completo depende de la satisfacción de necesidades humanas básicas como:
* El deseo de contacto
* Intimidad
* Placer
* Ternura
* Amor.
Los derechos sexuales son universales basados en la libertad, dignidad e igualdad a todos los seres humanos.

Estos derechos se basan en el reconocimiento del derecho básico de todas las parejas y personas a decidir libre y responsablemente ya sea el numero de hijos que desean, o cualquier otra decisión que deseen tomar, así como el derecho a alcanzar el nivel más elevado posible de salud sexual y reproductiva. También incluye el derecho a tomar decisiones relativas a la reproducción libres de discriminación.

Todos los seres humanos tenemos derechos vitales que nos son inseparables e inviolables, entre ellos se hallan las aprobaciones sexuales.
Los derechos humanos incluyen derecho a tener control sobre su sexualidad, incluida su salud sexual y reproductiva, y a decidir libremente, sin verse sujeta la discriminación y la violencia.
Para que cada vez experimentemos una sexualidad libre de temores, que no se obligue a una persona a hacer o decir una cosa y libre de culpas. Para que se pueda reflexionar en la sexualidad, evitando así embarazos indeseados y enfermedades de transmisión sexual.
De igual forma debemos de respetar los derechos sexuales de las demás personas; no importando su preferencia sexual.
Todos estos derechos son tan importantes para todas las personas ya que hoy en día el tema de la sexualidad se interpreta de otra manera sin ver los sentimientos de las demás personas, el cariño, etc.
Otro factor importante de la sexualidad es la salud, ya que la salud es un derecho humano fundamental, por lo tanto la salud sexual debe ser un derecho humano básico, pues es esencial para el bienestar individual, interpersonal y social.
La sexualidad abarca y afecta muchos aspectos tanto emocionales (psicológicos), físicos y en algunos casos económicos; por que como sabemos ahora la sexualidad es un trabajo en algunos casos y para algunas personas no es muy agradable ni “adecuado”, pero hay que respetar lo que cada persona hace con su sexualidad.

Igualdad de género.
La igualdad de género es que los diferentes comportamientos, aspiraciones y necesidades de las mujeres y los hombres se consideren, valoren y promuevan de igual manera. Ello no significa que mujeres y hombres deban convertirse en iguales, sino que sus derechos, responsabilidades y oportunidades no dependan de si han nacido hombres o mujeres. Por eso se habla de igualdad de oportunidades, es decir, que mujeres y hombres tengan las mismas oportunidades en todas las situaciones y en todos los ámbitos de la sociedad, que sean libres para desarrollar sus capacidades personales y para tomar decisiones.
Equidad de género.
El medio para lograr la igualdad es la equidad de género, equidad de género implica la posibilidad de utilizar procedimientos diferentes para corregir desigualdades; medidas no necesariamente iguales, pero que conduzcan a la igualdad tanto en derechos, beneficios, obligaciones y oportunidades. Estas medidas se conocen como acciones positivas o afirmativas pues facilitan a los grupos de personas respetarse unos a los otros.